La unción  (parte 2)

Enero 9, 2005


Como vimos en la predica anterior, el aceite de oliva combinado con las especies aromáticas formaba El aceite de la unción, que representado en la vida del cristiano nos lleva a entender el proceso de Dios para llegar a la unción que nos sitúa en el reino.

Al comienzo, se nos da ha conocer por el Espíritu Santo nuestra parte como pecadores y el perdón de Dios por el sacrificio en la cruz. Efesios 1:18 alumbrando los ojos de vuestro entendimiento, para que sepáis cuál es la esperanza a que él os ha llamado, y cuáles las riquezas de la gloria de su herencia en los santos. Una vez tenemos el llamado a entregar nuestra vida a Cristo, se nos anuncia que hay poder en su sangre para redimirnos de nuestros pecados a una nueva vida y nacer de nuevo; además las promesas para los que creemos son poder de Dios para salvación. Efesios 1:19 y cuál la supereminente grandeza de su poder para con nosotros los que creemos, según la operación del poder de su fuerza, 20 la cual operó en Cristo, resucitándole de los muertos y sentándole a su diestra en los lugares celestiales  21 sobre todo principado y autoridad y poder y señorío, y sobre todo nombre que se nombra, no sólo en este siglo, sino también en el venidero. Y como si esto fuese poco, no solamente nos perdono sino que también nos elevo hasta lo sumo junto con Cristo dándonos autoridad y señorío sobre todo. Efesios 1:22 y sometió todas las cosas bajo sus pies, y lo dio por cabeza sobre todas las cosas a la iglesia, 23 la cual es su cuerpo, la plenitud de Aquel que todo lo llena en todo.

Dios ya hizo lo que tenia que hacer por nosotros: mando a su unigénito hijo a morir por nosotros para restituirnos la posición que nos había dado en un comienzo en el paraíso; por eso el día de su sacrificio le dice al malhechor arrepentido en Lucas 23:43 Entonces Jesús le dijo: De cierto te digo que hoy estarás conmigo en el paraíso. También Jesús realizo su parte al inmolarse por nosotros y dejarnos el Espíritu Santo. Juan 16:7  Pero yo os digo la verdad: Os conviene que yo me vaya; porque si no me fuera, el Consolador no vendría a vosotros; mas si me fuere, os lo enviaré. Y además nos hizo sentar junto a El en su trono. Efesios 2:4 Pero Dios es tan misericordioso y nos amó con un amor tan grande, 5 que nos dio vida juntamente con Cristo cuando todavía estábamos muertos a causa de nuestros pecados. Por la bondad de Dios han recibido ustedes la salvación. 6 Y en unión con Cristo Jesús nos resucitó, y nos hizo sentar con él en el cielo.

Para gobernar, porque los principados están en las regiones celestes. Efesios 6:12 Porque no tenemos lucha contra sangre y carne, sino contra principados, contra potestades, contra los gobernadores de las tinieblas de este siglo, contra huestes espirituales de maldad en las regiones celestes.

Si en nuestras vidas abunda el fruto del Espíritu Santo, situándonos en donde debemos estar de acuerdo a la palabra de verdad, podemos entender el propósito eterno al cual fuimos llamados.

Efesios 3:10 para que la multiforme sabiduría de Dios sea ahora dada a conocer por medio de la iglesia a los principados y potestades en los lugares celestiales, 11 conforme al propósito eterno que hizo en Cristo Jesús nuestro Señor, 12 en quien tenemos seguridad y acceso con confianza por medio de la fe en él; 13 por lo cual pido que no desmayéis a causa de mis tribulaciones por vosotros, las cuales son vuestra gloria.



Pastor
Pedro Cárdenas.

 

.