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Ser o no ser
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Diciembre 26, 2004
Esta pequeña frase fue hecha famosa
por un dramaturgo y traída a nuestra memoria en múltiples
ocasiones por diferentes modismos de nuestros países. Es o no
es; gallo o gallina, es blanco o es negro; etc. etc. Empleamos esta
oración para que alguien se decida a tomar de una sola vez la
decisión.
Jesús
también hablo de manera contundente sin dejar lugar a
ambigüedad. Dice en Mateo 12:30
El que no es conmigo,
contra mí es; y el que conmigo no recoge, desparrama.
Nuestra relación con Dios no puede basarse en hoy si,
mañana no, si tengo ganas o me queda tiempo. Nuestra
relación con el Padre no admite vacaciones espirituales ni
distracciones que se antepongan a el.
Antes de continuar
quiero “advertir” que si usted es un hermano nuevo en la fe, le puede
parecer “exagerada” esta ministración, pero su crecimiento
espiritual le dará discernimiento y la sabiduría de
lo alto.
La relación
(no la religión) con Dios es un matrimonio y no hago una
analogía propia, esto lo dice la Biblia, Cristo es el esposo y
nosotros, su iglesia somos la esposa. Por lo tanto tenemos un esposo
espectacular pero celoso. Éxodo
3:14 Porque no te has de
inclinar a ningún otro dios, pues Jehová, cuyo nombre es
Celoso, Dios celoso es. Así mismo, su nombre significa
que El no permite que nada o nadie se interponga. Dios nos quiere para
bien, de una manera total. Porque el también se entrego de una
manera total, El nos promete que nada nos faltara, nos dice que nos
salvara, nos sanara y libertara, por tanto, no tenemos nada que buscar
en otra parte. Romanos 8:31 ¿Qué, pues, diremos a esto?
Si Dios es por nosotros, ¿quién contra nosotros? 32 El
que no escatimó ni a su propio Hijo, sino que lo entregó
por todos nosotros, ¿cómo no nos dará
también con él todas las cosas?
A veces somos
“esposas” que deseamos manejar el matrimonio con Dios con nuestra
propia manera de pensar; pero no es así, las cosas no son como
se nos ocurra, sino como Dios quiere.
Tan famosa como el
“ser o no ser” es la frase “yo no le hago mal a nadie” o “eso no le
hace mal a nadie.” Nos envanecemos en nuestros propios razonamientos
pretendiendo ser sabios nos hacemos necios. Romanos 1:21 Pues habiendo conocido a Dios, no le
glorificaron como a Dios, ni le dieron gracias, sino que se
envanecieron en sus razonamientos, y su necio corazón fue
entenebrecido. 22 Profesando ser sabios, se hicieron necios.
En una
reunión alguien comento la “suerte” de encontrar una herradura,
podríamos pensar que esto no le hace mal a nadie, pero a la
verdad, eso es un agüero, poner tu confianza en un objeto “si que
es mala suerte” pues has caído en falta grave por la ausencia de
conocimiento. Deuteronomio 18:10
No sea hallado en ti
quien haga pasar a su hijo o a su hija por el fuego, ni quien practique
adivinación, ni agorero, ni sortílego, ni hechicero, 11 ni encantador, ni adivino, ni mago, ni
quien consulte a los muertos. 12
Porque es abominable para
Jehová cualquiera que hace estas cosas, y por estas cosas
abominables Jehová, tu Dios, expulsa a estas naciones de tu
presencia.
Muchos de nuestros
amigos nos tildan de religiosos, fanáticos o locos, es
más, en sus razonamientos dicen: yo no me mantengo pegado a la
Biblia ni a la iglesia y me va muy bien, nada me hace falta y aun me
abunda. No tengo necesidad de congregarme, pues desde mi casa oro a
Dios y el me escucha, le tengo un altar a “san alguien” y el intercede
por mi, definitivamente soy un buen hijo de Dios y “no le hago mal a
nadie.”
Pues déjeme
decirle hermano o amigo lo que dice la Biblia.
Apocalipsis 3:15 Yo conozco tus obras, que ni eres
frío ni caliente. ¡Ojalá fueses frío o
caliente! 16 Pero por cuanto eres tibio, y no
frío ni caliente, te vomitaré de mi boca. 17 Porque
tú dices: Yo soy rico, y me he enriquecido, y de ninguna cosa
tengo necesidad; y no sabes que tú eres un desventurado,
miserable, pobre, ciego y desnudo. 18 Por
tanto, yo te aconsejo que de mí compres oro refinado en fuego,
para que seas rico, y vestiduras blancas para vestirte, y que no se
descubra la vergüenza de tu desnudez; y unge tus ojos con colirio,
para que veas. 19 Yo reprendo y castigo a todos los que amo;
sé, pues, celoso, y arrepiéntete. 20 He
aquí, yo estoy a la puerta y llamo; si alguno oye mi voz y abre
la puerta, entraré a él, y cenaré con él, y
él conmigo. 21 Al que venciere, le daré que se
siente conmigo en mi trono, así como yo he vencido, y me he
sentado con mi Padre en su trono. 22 El
que tiene oído, oiga lo que el Espíritu dice a las
iglesias.
Como quien dice en
el propio texto bíblico, n o hay peor sordo que el que no quiere
oír o peor ciego que el que no quiere ver.
¿Le parece
duro lo que nos dice Dios en Apocalipsis? ¿Acaso no es usted
celoso con su esposa(a) o sus hijos? ¿Les abre los ojos a sus
hijos para que no sean engañados?
Si usted no
disciplina a sus hijos, en unos años se dará cuenta el
mal que les hizo, seguro estoy que todos tenemos un interés
especial en que nuestros hijos aprendan, estudien para mejores
oportunidades en la vida. ¿Y el conocimiento de Dios? ¿No
es importante?
Ahora le pregunto:
¿es usted o no es un cristiano?
- Estar en los
Estados Unidos no significa participar de los beneficios de la
ciudadanía.
- Comer no
significa alimentarse.
- Estudiar no
significa necesariamente instruirse.
- Orar no
siempre significa que Dios le escuche.
Si usted lo hace
de manera correcta, obtendrá resultados correctos, si desea una
buena respuesta, haga una buena pregunta.
Abra la puerta y
deje entrar al autor de la salvación verdaderamente, estamos en
época de navidad, posiblemente asistimos a celebraciones y
fiestas de familiares y amigos, celebrando el nacimiento de
Jesús a quien no invitaron a esa fiesta.
Parece curioso,
pero así es, como te sentirías si tu esposa planea
cuidadosamente una fiesta para celebrar tu cumpleaños, todo esta
listo, comida, bebida, regalos, personas engalanadas, musuca, adornos y
el “motivador” de todo, el esposo no es invitado.
Mateo 22:37 Jesús le dijo:
Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con
toda tu alma, y con toda tu mente. 38 Este
es el primero y grande mandamiento. 39 Y
el segundo es semejante: Amarás a tu prójimo como a ti
mismo. 40 De estos dos mandamientos depende toda la
ley y los profetas.
Si amas a tu
prójimo háblale de Cristo no solo con palabras sino con
testimonio de vida.
Pastor
Pedro
Cárdenas.
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