La muerte II Parte

Abril 3, 2005

En la primera parte analizamos que al morir la parte inmaterial del ser humano no pierde su conciencia y los muertos no creyentes van al hades mientras son llamados a la segunda resurrección, para condenación eterna.

Lucas 16:19 Había un hombre rico, que se vestía de púrpura y de lino fino, y hacía cada día banquete con esplendidez. 20 Había también un mendigo llamado Lázaro, que estaba echado a la puerta de aquél, lleno de llagas, 21 y ansiaba saciarse de las migajas que caían de la mesa del rico; y aun los perros venían y le lamían las llagas. 22 Aconteció que murió el mendigo, y fue llevado por los ángeles al seno de Abraham; y murió también el rico, y fue sepultado. 23 Y en el Hades alzó sus ojos, estando en tormentos, y vio de lejos a Abraham, y a Lázaro en su seno. 24 Entonces él, dando voces, dijo: Padre Abraham, ten misericordia de mí, y envía a Lázaro para que moje la punta de su dedo en agua, y refresque mi lengua; porque estoy atormentado en esta llama. 25 Pero Abraham le dijo: Hijo, acuérdate que recibiste tus bienes en tu vida, y Lázaro también males; pero ahora éste es consolado aquí, y tú atormentado. 26 Además de todo esto, una gran sima está puesta entre nosotros y vosotros, de manera que los que quisieren pasar de aquí a vosotros, no pueden, ni de allá pasar acá. 27 Entonces le dijo: Te ruego, pues, padre, que le envíes a la casa de mi padre, 28 porque tengo cinco hermanos, para que les testifique, a fin de que no vengan ellos también a este lugar de tormento. 29 Y Abraham le dijo: A Moisés y a los profetas tienen; óiganlos. 30 Él entonces dijo: No, padre Abraham; pero si alguno fuere a ellos de entre los muertos, se arrepentirán. 31 Mas Abraham le dijo: Si no oyen a Moisés y a los profetas, tampoco se persuadirán aunque alguno se levantare de los muertos.

Una vez muertos ya no hay nada que hacer, la única opción es estudiar a “Moisés y a los profetas” o sea el equivalente a las escrituras mientras estemos vivos, por eso la Biblia dice en Juan 5:39 Escudriñad las Escrituras; porque a vosotros os parece que en ellas tenéis la vida eterna; y ellas son las que dan testimonio de mí.

Vemos que el rico era plenamente consiente, sentía gran aflicción, reconoció a Lázaro, imploro misericordia y prácticamente ordeno: envía a Lázaro, como si este por su anterior “estatus terrenal” tuviera que servirle. Oyendo la explicación de Abraham en medio del tormento, ruega con gran respeto a Abraham por su familia. Al rico le preocupaba su casa; igual debería acontecernos a nosotros.

Y si nos preocupan los de casa, los amigos, compañeros de trabajo, vecinos y conocidos ¿Por que no empezar ahora? Me da mucha pena (sentimiento) por aquellos que no quisieron oír, pero me daría muchísima mas lastima estar recostado en el regazo de Abraham y ver aquellos a los cuales les pude compartir con mi testimonio de vida y no lo hice.

Muchos alegan que este pasaje que relato Cristo pudo haber sido imaginario para llamar agudamente la atención a los Fariseos que eran ricos y seguidores del padre Abraham, y utilizo al mendigo por ser considerado por ellos sin el favor de Dios, para resaltar que Dios no hace acepción de personas. Pero como vimos en la primera parte, las almas de los muertos en Cristo eran concientes, ya que clamaban pidiendo justicia. Apocalipsis 6:10.

Quiero hacer especial hincapié en el hecho que no utilizo esta ministración para infundir miedo y obligar a los hermanos en la iglesia a volver su vida en consecuencia de hechos para tratar de agradar a Dios por temor al infierno. Por el contrario, ya que hemos recibido el regalo maravilloso de la salvación, compartirlo con todo aquel que lo quiera recibir. Tratar de hacer cualquier obra para salvación seria negar que Cristo ya hizo todo por nosotros.
Ahora no se me mal interprete; no quiere decir que no tengamos que hacer nada, de ninguna manera. Lo que quiero decir y estoy muy de acuerdo con el pastor Charles F. Stanley en su artículo de abril del 2005 de la revista “En Contacto” las obras será el resultado del amor a Dios por haberme tenido en cuenta para salvación y vida eterna.

Una vez recibimos genuinamente a Cristo como nuestro Señor y Salvador, debo estar seguro de mi salvación a pesar de las equivocaciones futuras a ese momento. ¿Cada cuanto te limpias? cada vez que te ensucias.

Nuevamente repito, reitero y enfatizo, esto no nos da derecho o luz verde para el pecado, ya que si esto hacemos, en realidad no habríamos nacido de Dios. 1 Juan 3:8 El que practica el pecado es del diablo; porque el diablo peca desde el principio. Para esto apareció el Hijo de Dios, para deshacer las obras del diablo. 9 Todo aquel que es nacido de Dios, no practica el pecado, porque la simiente de Dios permanece en él; y no puede pecar, porque es nacido de Dios. 10 En esto se manifiestan los hijos de Dios, y los hijos del diablo: todo aquel que no hace justicia, y que no ama a su hermano, no es de Dios.

Los cristianos pecamos, pero no permanecemos en el fango, tal cual como caemos en el barro, nos salimos de el, nos limpiamos y procuramos no caer en el. Sí y definitivamente sí, creo que para los que tengamos una conversión verdadera, la salvación no podrá perderse, pero nuestra obra será evaluada meticulosamente.

Cristo fue hecho fiador de un mejor pacto (Hebreos 7:22) y El ya cumplió con su parte, hizo lo que tenia que hacer derramando hasta su ultima gota de sangre, fue a preparar nuestras moradas celestiales y nos dejo el Espíritu Santo, ahora nos toca cumplir nuestra parte del pacto, el nos manda a edificar su iglesia: Mateo 28:19 Por tanto, id, y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo; 20 enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado; y he aquí yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo. Amén.

Hay una sola manera de edificar la iglesia y es sobre el fundamento de Cristo.

1 Corintios 3: 11 Porque nadie puede poner otro fundamento que el que está puesto, el cual es Jesucristo. 12 Y si sobre este fundamento alguno edificare, madera, heno, hojarasca, 13 la obra de cada uno se hará manifiesta; porque el día la declarará, pues por el fuego será revelada; y la obra de cada uno cuál sea, el fuego la probará. 14 Si permaneciere la obra de alguno que sobreedificó, recibirá recompensa. 15 Si la obra de alguno se quemare, él sufrirá pérdida, si bien él mismo será salvo, aunque así como por fuego.

Si hermano, podemos edificar con “oro, plata, piedras preciosas” realizando la voluntad del Padre celestial, o podemos fabricar con “madera, heno, hojarasca” haciendo nuestra voluntad. Seguro como lo describe el verso 15, no perderá su salvación, pero ¿Cómo será su recompensa? El día de la verdad, esta será revelada por el fuego.

Dios continué poniendo en nuestro corazón el querer como el hacer. Amen.

 

Pastor
Pedro Cárdenas.