La muerte produce un profundo sentimiento; de tristeza en la mayoría de las veces, indiferencia o alegría en otras. Pocos tienen claro que sucede y que sucederá después.
Hebreos 4:12 Porque la palabra de Dios es viva y eficaz, y más cortante que toda espada de dos filos; y penetra hasta partir el alma y el espíritu, las coyunturas y los tuétanos, y discierne los pensamientos y las intenciones del corazón.
Podría decirse que la palabra es el cedazo especial que verdaderamente confronta nuestro ser; dando a conocer lo que hacemos y pensamos en la carne y lo que va de acuerdo a la voluntad de Dios; es decir lo correspondiente a nuestra parte corruptible y aquella incorruptible y eterna.
Como hemos visto, nuestro ser esta compuesto de espíritu, alma y cuerpo. En otras palabras tenemos una parte material y otra inmaterial. ¿Que pasara con estas partes el día de nuestra muerte?
El cuerpo se corrompe y se pudre, pero el alma de los que han muerto en Cristo pasa inmediatamente a la presencia del Señor como le dice Jesús al malhechor en Lucas 23:43 Entonces Jesús le dijo: De cierto te digo que hoy estarás conmigo en el paraíso. Este versículo ha sido de controversia en otras religiones y aun en los mismos cristianos. Para evitar este tipo de inconveniente nos aseguramos en el contexto bíblico.
El apóstol Pablo confirma que si muere, estaría en la presencia de Cristo, pero no sabe que preferir; ya que argumenta que también le es necesario completar la obra desarrollada en las iglesias de la época. Filipenses 1:22. Más si el vivir en la carne resulta para mí en beneficio de la obra, no sé entonces qué escoger. 23 Porque de ambas cosas estoy puesto en estrecho, teniendo deseo de partir y estar con Cristo, lo cual es muchísimo mejor; 24 pero quedar en la carne es más necesario por causa de vosotros.
También lo confirma el apóstol en 2 Corintios 5:6 Así que vivimos confiados siempre, y sabiendo que entre tanto que estamos en el cuerpo, estamos ausentes del Señor 7(porque por fe andamos, no por vista); 8 pero confiamos, y más quisiéramos estar ausentes del cuerpo, y presentes al Señor. 9 Por tanto procuramos también, o ausentes o presentes, serle agradables. 10 Porque es necesario que todos nosotros comparezcamos ante el tribunal de Cristo, para que cada uno reciba según lo que haya hecho mientras estaba en el cuerpo, sea bueno o sea malo. Recuerde lo bueno o lo malo solo podrá saberlo mediante el discernimiento por la Palabra.
Muchos fueron muertos por seguir la palabra de Dios como cuenta Apocalipsis 6:9 Cuando abrió el quinto sello, vi bajo el altar las almas de los que habían sido muertos por causa de la palabra de Dios y por el testimonio que tenían. 10 Y clamaban a gran voz, diciendo: ¿Hasta cuándo, Señor, santo y verdadero, no juzgas y vengas nuestra sangre en los que moran en la tierra? Vemos claramente que su conciencia inmaterial no se perdió aunque “habían sido muertos” por lo tanto se deduce que hay una separación del cuerpo a la hora de la muerte física y de nuestra parte inmaterial.
Esta separación es temporal. Para los que murieron en Cristo (Por favor Interprete esto como los que hicieron la voluntad de Dios cuando estaban en el cuerpo; no los que recitaron la oración de fe) la Biblia nos enseña lo siguiente: 1 Tesalonicenses 4:16 Porque el Señor mismo con voz de mando, con voz de arcángel, y con trompeta de Dios, descenderá del cielo; y los muertos en Cristo resucitarán primero. Si mi querido hermano, la primera resurrección.
Apocalipsis 20:5 Pero los otros muertos no volvieron a vivir hasta que se cumplieron mil años. Esta es la primera resurrección. 6 Bienaventurado y santo el que tiene parte en la primera resurrección; la segunda muerte no tiene potestad sobre éstos, sino que serán sacerdotes de Dios y de Cristo, y reinarán con él mil años. “Los otros muertos” son aquellos que no murieron en Cristo, ellos resucitaran mil años después.
En la primera resurrección nuestros cuerpos y almas se reunirán de nuevo de manera incorruptible para dar la gloria a Dios. Filipenses 3:20 Mas nuestra ciudadanía está en los cielos, de donde también esperamos al Salvador, al Señor Jesucristo; 21 el cual transformará el cuerpo de la humillación nuestra, para que sea semejante al cuerpo de la gloria suya, por el poder con el cual puede también sujetar a sí mismo todas las cosas.
1 Corintios 15:42 Así también es la resurrección de los muertos. Se siembra en corrupción, resucitará en incorrupción. 43 Se siembra en deshonra, resucitará en gloria; se siembra en debilidad, resucitará en poder. 44 Se siembra cuerpo animal, resucitará cuerpo espiritual. Hay cuerpo animal, y hay cuerpo espiritual.
Como hemos visto a la luz de la escritura, las almas de los salvos están en la presencia del Señor; ¿Y que pasa con aquellos que no fueron salvos? Dice Juan 5:29 y los que hicieron lo bueno, saldrán a resurrección de vida; mas los que hicieron lo malo, a resurrección de condenación. Esta resurrección de condenación es la segunda resurrección, es importante resaltar que el primer y segundo evento es para salvos e inconversos respectivamente.
Cuando el inconverso muere es llevado al hades un lugar de tormento Lucas 16:22 Aconteció que murió el mendigo, y fue llevado por los ángeles al seno de Abraham; y murió también el rico, y fue sepultado. 23 Y en el Hades alzó sus ojos, estando en tormentos, y vio de lejos a Abraham, y a Lázaro en su seno. Y allí permanece hasta la segunda resurrección como lo establece Apocalipsis 20:13 Y el mar entregó los muertos que había en él; y la muerte y el Hades entregaron los muertos que había en ellos; y fueron juzgados cada uno según sus obras. 14 Y la muerte y el Hades fueron lanzados al lago de fuego. Esta es la muerte segunda. 15 Y el que no se halló inscrito en el libro de la vida fue lanzado al lago de fuego.
Hermanos ruego a Dios porque tengamos claro el concepto de la salvación, somos hijos de Dios por adopción Efesios 1:5 y solamente una cosa nos ratifica ser hijos: “hacer la voluntad del Padre”
Dios nos bendiga y sobre todas las cosas guarde nuestros corazones.
Pastor
Pedro Cárdenas.