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Julio 2, 2006
El corazón de Juan el Bautista
Lectura. Isaías 40:1 Consolaos, consolaos, pueblo mío, dice vuestro Dios. 2 Hablad al corazón de Jerusalén; decidle a voces que su tiempo es ya cumplido, que su pecado es perdonado; que doble ha recibido de la mano de Jehová por todos sus pecados. 3 Voz que clama en el desierto: Preparad camino a Jehová; enderezad calzada en la soledad a nuestro Dios. 4 Todo valle sea alzado, y bájese todo monte y collado; y lo torcido se enderece, y lo áspero se allane. 5 Y se manifestará la gloria de Jehová, y toda carne juntamente la verá; porque la boca de Jehová ha hablado .
Todo ministro, líder o siervo del Señor deberíamos tener el corazón de Juan el bautista. El mismo Jesus dijo de este (Mateo 11:11) que no ha existido un hombre nacido de mujer que sea mayor que Juan; y añadió: “ P ero el más pequeño en el reino de los cielos, mayor es que él. ”
¿Y cual es el problema? Que no creo que exista en ninguno de nosotros la suficiente intención de ser más pequeños que Juan el bautista; ya que en algunos momentos por no decir muchos, el orgullo, prepotencia, autosuficiencia, critica, nos agranda de tal manera que nos hace perder la meta de que en nuestra vida el grande es Jesus.
Pidamos a Dios se nos revele como fue la vida de Juan el bautista y que ponga en nosotros ese mismo corazón.
Juan comenzó predicando en el desierto; según los historiadores una región cercana al oeste del mar muerto donde desemboca el río Jordán; es algo de poca lógica para nosotros pero de toda la sabiduría de Dios ( 1 Corintios 1:26 al 29 ); este detalle podemos interpretarlo como el deseo de Dios de que nosotros asimilándonos a Juan, comencemos a predicar en los lugares en que no se conoce nada de Dios, podamos llevar el mensaje de salvación a esas personas al desierto espiritual de sus vidas.
En mi vida de cristiano he observado que la misión de llevar a la “mies” al conocimiento de Cristo se ha empobrecido de tal manera, que para muchos es más fácil “robar” ovejas de otras iglesias que cumplir la gran comisión; y peor aun, los pastores y líderes aceptan lo robado. Por tanto, es nuestra obligación anunciar el que ha de venir por segunda vez, ya no para gracia a los que se pierden, sino para juicio, a aquellos que viven en el desierto sin Cristo.
Juan comenzó por exhortar al “arrepentimiento” no refiriéndose a la manera de pensar o simplemente a sentir remordimiento sino a un cambio radical en la manera de vivir dejando totalmente el pecado y explicando el ¿por que? Esto es: porque el reino de los cielos se ha acercado o que es lo mismo el reino de Dios; solo que Mateo usa “cielos” para no enronchar a sus seguidores judíos. Juan no predico la prosperidad terrenal, no dijo: venga y sus dolores y sufrimientos desaparecerán, Juan no comenzó por las añadiduras ( Mateo 6:33 ), empezó por donde todos deberíamos comenzar. Cuantos tratamos de convencer a los potenciales creyentes argumentando lo bello que es el ministerio de alabanza en nuestra iglesia, la bueno y maravillosos que habla el pastor, las comodidades del establecimiento, las inexistencia de los problemas en la vida cristiana, la sabiduría de los lideres, etc. Muchas de estas cosas son buenas y necesarias, pero no son el fundamento ni la base para la vida en Cristo.
Deseo agudizar su sentido mi amado oyente o lector, no estoy en contra de la “forma” en como se predica el evangelio, estoy en desacuerdo en el “sentido” en que algunos lo hacen. Personalmente deseo tener un corazón como el de Juan el bautista, pero no quiero vestirme con piel de camello, lo que quiero resaltar es que la forma en que me vista, dista mucho del significado del mensaje que Dios quiera darle a usted y mi hoy.
Juan el Bautista profetizaba (predicción de los eventos del futuro) una y otra vez, anunciando la venida de Jesus por primera vez, fue su única profecía y el fundamento y base de su ministerio profético y apostólico. Un sin numero de creyentes buscan denodadamente señales y los dones del Espíritu Santo, su mayor anhelo es sanar enfermos, hablar en lenguas, echar fuera demonios, pero olvidan el mejor y principal y que ya lo tienen: 1 Corintios 14:5 Así que, quisiera que todos vosotros hablaseis en lenguas, pero más que profetizaseis; porque mayor es el que profetiza que el que habla en lenguas.
El apóstol Pablo esta completamente de acuerdo con Jesus, Juan es el mayor en el reino de los cielos, porque profetizo al que había de venir; y de que manera. Según las escrituras Juan no realizo señales y prodigios, solo profetizo al que había de venir; no se estableció como el importante sino que siempre reconoció que el importante era Jesus, nunca hablo de cuantos bautizo ni ha cuantos llevo al arrepentimiento, su meta no era él, su objetivo era Jesus.
La fe de Juan es ejemplo para nosotros, predicaba al que había de venir pero aun no sabía quien era; pero su convicción era real. Lucas 7:20 Cuando, pues, los hombres vinieron a él, dijeron: Juan el Bautista nos ha enviado a ti, para preguntarte: ¿Eres tú el que había de venir, o esperaremos a otro?
Cuando los mensajeros llevan la respuesta, Cristo lo ratifica corroborando la escritura: Lucas 7:24 Cuando se fueron los mensajeros de Juan, comenzó a decir de Juan a la gente: ¿Qué salisteis a ver al desierto? ¿Una caña sacudida por el viento? 25 Mas ¿qué salisteis a ver? ¿A un hombre cubierto de vestiduras delicadas? He aquí, los que tienen vestidura preciosa y viven en deleites, en los palacios de los reyes están. 26 Mas ¿qué salisteis a ver? ¿A un profeta? Sí, os digo, y más que profeta. 27 Este es de quien está escrito: He aquí, envío mi mensajero delante de tu faz, El cual preparará tu camino delante de ti. Y mas aun el mismo Jesus determina un hecho impresionante en Lucas 7:28 Os digo que entre los nacidos de mujeres, no hay mayor profeta que Juan el Bautista; pero el más pequeño en el reino de Dios es mayor que él .
La integridad de Juan es perfecta, le costo su vida confrontar al tetrarca Herodes por convivir con su cuñada, pero se sostuvo en la verdad de la escritura y la cumplió. (Mateo 10: 34 al 39). Cuantos líderes cristianos sucumben ante la conveniencia; dando honra a los hombres antes que a Dios; negociando con la verdad del evangelio por encontrarse en un medio diferente al cristiano o peor aun; dentro del medio por interés o comodidad.
Juan siempre tuvo clara su posición con respecto a Jesus, Mateo 3:11 Yo a la verdad os bautizo en agua para arrepentimiento; pero el que viene tras mí, cuyo calzado yo no soy digno de llevar, es más poderoso que yo; él os bautizará en Espíritu Santo y fuego . Reconocía perfectamente que el no tenia nada, que la obra era del Señor, no se guardaba nada para el. Como siervos del Señor, llevamos el mensaje, pero debemos de enseñar a las personas que realmente el que hace la obra en sus vidas es el Señor, solamente tenemos el privilegio de ser guías mostrando el camino, pero el camino es Cristo.
La escritura en Marcos 16:14-18 indica que las “verdaderas señales” son consecuencia de la convicción genuina de seguir la gran comisión creyendo en el mensaje de esta, pero muchos quieren estas señales en su vida sin haber sido participes de la gran comisión.
En el reino de los cielos, las señales no te hacen grande, ni la fe, ni las obras, ni profecías; (Galatas 13:1) solamente te hace muy, muy grande lo que hizo Juan el bautista. Juan 3:29 El que tiene la esposa, es el esposo; mas el amigo del esposo, que está a su lado y le oye, se goza grandemente de la voz del esposo; así pues, este mi gozo está cumplido. 30 Es necesario que él crezca, pero que yo mengue.
Entre todas las enseñanzas de Jesus solo una dijo del mismo: Mateo 11:28 Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados, y yo os haré descansar. 29 Llevad mi yugo sobre vosotros, y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón; y hallaréis descanso para vuestras almas; 30 porque mi yugo es fácil, y ligera mi carga.
Pastor: Pedro Cárdenas .
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