A LA HORA DE LA VERDAD

Septiembre 12, 2004

1 Pedro 1: 7 para que sometida a prueba vuestra fe, mucho más preciosa que el oro, el cual aunque perecedero se prueba con fuego, sea hallada en alabanza, gloria y honra cuando sea manifestado Jesucristo.

Mas o menos como quien dice: a la hora de la verdad creemos o no; nos apegamos a nuestro Dios maravilloso de imposibles o simplemente decimos: “Dios tiene su tiempo.”

Moisés pregunta a Dios para responder a faraón y El dice en Éxodo 3:14 Y respondió Dios a Moisés: YO SOY EL QUE SOY. En otras palabras Dios dice a su siervo: seré de acuerdo a tú necesidad. Seré tú luz, tú sombra, tú refugio, tú estandarte, tú comida, tú ropa, tú guerrero, tú medico, tú alivio, tú fortaleza, tú consejero, tú paz, tú esposo, tú Dios.
A la hora de la prueba gemimos a Dios, no oramos a Dios; a la hora de la verdad entonamos “queja-banza.”
Acosados por un ejército amenazador y con un mar al frente la Biblia relata en Éxodo 14: 15 Entonces Jehová dijo a Moisés: ¿Por qué clamas a mí? Di a los hijos de Israel que marchen.

Una y mil veces oímos, leemos y oramos: Hebreos 11: 1 Es, pues, la fe la certeza de lo que se espera, la convicción de lo que no se ve. ¿Pero tenemos la fe suficiente para que sea probada como el oro?  Pues mi querido hermano en Cristo, a la hora de la necesidad es cuando Dios nos ejercita en la prueba. Cada discipulado, cada predica, cada ministración es el entrenamiento para la hora de la verdad. 2 Corintios 5: 7 porque por fe andamos, no por vista. Debería ser una realidad en nuestras vidas. Pero el problema es que queremos que Dios se haga cargo de nuestra irresponsabilidad, negligencia, pasividad, falta de conocimiento, doble animo, y descaro.

Una y mil veces oímos, leemos y oramos: Juan 15:7 Si permanecéis en mí, y mis palabras permanecen en vosotros, pedid todo lo que queréis, y os será hecho. Sea sincero y conteste si permanece en el cuerpo de Cristo; (congregación de personas con el propósito de hacer la voluntad de Dios = Iglesia). Cuantas veces ha faltado o llegado tarde a actividades, discipulados o servicios sin ninguna razón de peso. Miremos algunas faltas fuera de esos pecados horrorosos según la sociedad.

  • Mateo 5: 22 Pero yo os digo que cualquiera que se enoje contra su hermano, será culpable de juicio; y cualquiera que diga: Necio, a su hermano, será culpable ante el concilio; y cualquiera que le diga: Fatuo, quedará expuesto al infierno de fuego.
  • Mateo 5: 28 Pero yo os digo que cualquiera que mira a una mujer para codiciarla, ya adulteró con ella en su corazón.
  • Mateo 5: 44 Pero yo os digo: Amad a vuestros enemigos, bendecid a los que os maldicen, haced bien a los que os aborrecen, y orad por los que os ultrajan y os persiguen.


Queremos invocar el Nombre de Dios y que el diga: “heme aquí”, queremos que Dios sea nuestro ayudador sin obedecer (ver Deuteronomio 28 las bendiciones de la obediencia; Isaías 58 el verdadero ayuno) y ese no es el plan de Dios.

La palabra nos enseña en Romanos 8: 28Y sabemos que a los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien, esto es, a los que conforme a su propósito son llamados. Sí, leímos bien, todas las cosas no algunas, todas, Acaso hermano no se siente llamado por el Señor, ¿Que podemos imaginar nosotros lo que nuestro Dios esta ejercitando en nosotros en determinadas circunstancias para manifestar bendición? ¿O tal vez no esta cumpliendo con el “propósito del llamado”?
Si has pensado alguna vez que tú escogiste a Cristo, te recuerdo que Dios te conoce desde el vientre de tu madre y en su inmensa misericordia El te escogió a ti. 29Porque a los que antes conoció, también los predestinó para que fuesen hechos conformes a la imagen de su Hijo, para que él sea el primogénito entre muchos hermanos. 30Y a los que predestinó, a éstos también llamó; y a los que llamó, a éstos también justificó; y a los que justificó, a éstos también glorificó.
Otra vez repito, leímos bien, glorificó. Como le parece, ¿ha visto un glorificado en derrota?

31¿Qué, pues, diremos a esto? Si Dios es por nosotros, ¿quién contra nosotros? 32El que no escatimó ni a su propio Hijo, sino que lo entregó por todos nosotros, ¿cómo no nos dará también con él todas las cosas? 33¿Quién acusará a los escogidos de Dios? Dios es el que justifica. 34¿Quién es el que condenará? Cristo es el que murió; más aun, el que también resucitó, el que además está a la diestra de Dios, el que también intercede por nosotros.

Hermano si esto no le parece maravilloso, sino hace que su corazón se llene de alegría, si aun no ha exclamado un grito de ¡aleluya! ¡Gloria a Dios! ¡Amen! O algún fruto de labios que confiesen su Nombre; algo esta sucediendo. Que realidad tan extraordinaria, Cristo mismo intercede por ti y por mi, No tenemos un Dios avaro ni tacaño, todo lo contrario dio tanto que se empobreció para que nosotros tuviésemos abundancia. (Ver 2 Corintios 8:9)

Pregunto: ¿tendremos que padecer en algo?  35¿Quién nos separará del amor de Cristo? ¿Tribulación, o angustia, o persecución, o hambre, o desnudez, o peligro, o espada? 36Como está escrito: Por causa de ti somos muertos todo el tiempo; Somos contados como ovejas de matadero. Por supuesto que encontraremos situaciones muy, pero muy adversas a nuestra manera “ideal de vida” pero tenemos la garantía en Jesucristo como nos lo expreso en Juan 16: 33 Estas cosas os he hablado para que en mí tengáis paz. En el mundo tendréis aflicción; pero confiad, yo he vencido al mundo. Continuando; Romanos ratifica 37Antes, en todas estas cosas somos más que vencedores por medio de aquel que nos amó.

Esta es nuestra esperanza; las promesas que Dios nos ha regalado, pero para que se hagan manifiestan tenemos que tener el conocimiento, bien dice Óseas 4: 6 Mi pueblo fue destruido, porque le faltó conocimiento.

No desechemos el conocimiento para que no seamos desechados, Cristo nos llamo con un propósito, no preguntes a que te llamo el Señor, El ya te lo dijo: Mateo 28: 18 Y Jesús se acercó y les habló diciendo: Toda potestad me es dada en el cielo y en la tierra. 19 Por tanto, id, y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo; 20 enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado; y he aquí yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo. Amén.

A medida que te discípules podrás tener mejores alternativas de discipular, oirás mas palabra y eso aumentara tu fe como lo dice Romanos 10: 17 Así que la fe es por el oír, y el oír, por la palabra de Dios.

Padre amado, gracias por tu misericordia en Cristo Jesús; continua colocando en mi corazón el querer como el hacer tu voluntad, lléname de sabiduría de lo alto y dame abundantemente de tu Espíritu Santo. Amen.


Pastor
Pedro Cárdenas.


 

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