He vivido muy preocupado
por aquellas personas que no han conocido a Cristo; pero el
Señor a puesto en mi corazón preocupación por
aquellos que lo conocen.
Romanos 1:21 Pues
habiendo conocido a Dios, no le glorificaron como a Dios, ni le dieron
gracias, sino que se envanecieron en sus razonamientos, y su necio
corazón fue entenebrecido. 22
Profesando ser sabios, se hicieron necios, 23 y cambiaron la gloria del Dios
incorruptible en semejanza de imagen de hombre corruptible, de aves, de
cuadrúpedos y de reptiles.
Este versículo habla de personas que
si han conocido a Dios, habla de personas que usted y yo conocemos y
que se congregan en nuestra iglesia y en las demás iglesias de
todo el mundo, de personas que podemos tener sentadas al lado nuestro y
que ojalá no sea así, nosotros mismos. Gente con
años en la iglesia se ahogan en sus propios razonamientos,
tratan con uno o dos versículos justificarse o formar toda una
doctrina. Llevan hasta la saciedad el “que tiene de malo” y “si todo el
mundo lo hace” y mas aun apoyándose en una mala
interpretación bíblica sacan su propio provecho.
Pero esta cena para “el yo” tiene un precio, Dios da luz verde a los
deseos desordenados de su corazón para recibir la
retribución de acuerdo a su error.
Romanos 1:24 Por lo
cual también Dios los entregó a la inmundicia, en las
concupiscencias de sus corazones, de modo que deshonraron entre
sí sus propios cuerpos, 25
ya que cambiaron la verdad de Dios por la mentira, honrando y dando
culto a las criaturas antes que al Creador, el cual es bendito por los
siglos. Amén. 26 Por
esto Dios los entregó a pasiones vergonzosas; pues aun sus
mujeres cambiaron el uso natural por el que es contra naturaleza, 27 y de igual modo también
los hombres, dejando el uso natural de la mujer, se encendieron en su
lascivia unos con otros, cometiendo hechos vergonzosos hombres con
hombres, y recibiendo en sí mismos la retribución debida
a su extravío.
¿Sabe la respuesta a la pregunta de hoy?;
¿seré uno de ellos? Romanos nos da la contestación
en el capitulo1.
28: Y como ellos no
aprobaron tener en cuenta a Dios, Dios los entregó a una mente
reprobada, para hacer cosas que no convienen;
Tiene usted en cuenta a Dios para todas sus actividades diarias o se
guía usted por sus emociones.
29: Estando
atestados de toda injusticia, fornicación, perversidad,
avaricia, maldad; llenos de envidia, homicidios, contiendas,
engaños y malignidades;
Injusticia:
Levítico 19:15 No harás injusticia en el juicio,
ni favoreciendo al pobre ni complaciendo al grande; con justicia
juzgarás a tu prójimo.
Fornicación: 1
Corintios 6:13 Los alimentos son para el vientre, y el vientre
para los alimentos; pero tanto al uno como a los otros destruirá
Dios. Pero el cuerpo no es para la fornicación, sino para el
Señor y el Señor para el cuerpo.
Perversidad: Proverbios
6:12 El hombre malo, el hombre depravado, Es el que anda en
perversidad de boca; que guiña los ojos, que habla con los pies,
Que hace señas con los dedos. 14
Perversidades hay en su corazón; anda pensando el mal en todo
tiempo; Siembra las discordias.
Avaricia:
1 Timoteo 6:6 Pero gran ganancia es la piedad acompañada
de contentamiento; 7 porque
nada hemos traído a este mundo, y sin duda nada podremos sacar. 8 Así que, teniendo sustento
y abrigo, estemos contentos con esto.
Maldad: Santiago 4:16
Pero ahora os jactáis en vuestras soberbias. Toda jactancia
semejante es mala; 17 y al que
sabe hacer lo bueno, y no lo hace, le es pecado.
Envidia: Génesis
30:1 Viendo Raquel que no daba hijos a Jacob, tuvo envidia de su
hermana, y decía a Jacob: Dame hijos, o si no, me muero.
Homicidios: 1 Juan 3:15
Todo aquel que aborrece a su hermano es homicida; y sabéis que
ningún homicida tiene vida eterna permanente en él.
Contiendas: Proverbios
30:33 Ciertamente el que bate la leche sacará
mantequilla, Y el que recio se suena las narices sacará sangre;
Y el que provoca la ira causará contienda.
Engaños: proverbios
26:24 El que odia disimula con sus labios; Mas en su interior
maquina engaño.
Malignidades: 1Juan 5:18
Sabemos que todo aquel que ha nacido de Dios, no practica el pecado,
pues Aquel que fue engendrado por Dios le guarda, y el maligno no le
toca.
No es necesario acumular todas las características anteriores,
con solo una estaremos desconociendo a Dios; y como si fuera poco,
aquí no para, continua.
Murmuradores, Detractores,
Inventores de males, Necios, Desleales: Números 14:36 Y
los varones que Moisés envió a reconocer la tierra, y que
al volver habían hecho murmurar contra él a toda la
congregación, desacreditando aquel país, 37 aquellos varones que
habían hablado mal de la tierra, murieron de plaga delante de
Jehová.
Aborrecedores de Dios:
Hebreos 3:12 Mirad, hermanos, que no haya en ninguno de
vosotros corazón malo de incredulidad para apartarse del Dios
vivo;
Injuriosos: afrenta, agravio, ofensa.
Soberbios: altivez,
arrogancia. Santiago 4:6 Pero él da mayor gracia. Por
esto dice: Dios resiste a los soberbios, y da gracia a los humildes.
Desobedientes a los
padres: Levítico 20:9 “A cualquiera que maldiga a su
padre o a su madre, se le condenará a muerte. Ha maldecido a su
padre o a su madre, y será el responsable de su propia muerte.
Sin afecto natural,
Implacables, sin misericordia: Óseas 6:5 Porque
misericordia quiero, y no sacrificio, y conocimiento de Dios más
que holocaustos.
En tiempos pasados las personas ajenas a la casa y familia
hacían maldades y eran los propiciadores del pecado, hoy en
día los propios padres violan sus hijas, las madres matan a sus
hijos y los hijos a los padres, nuestros aparentes amigos (aquel que
moja el pan conmigo) son los que nos traicionan. ¿Hay lealtad
con nuestros jefes y/o subordinados? La fidelidad y la palabra de
compromiso (que tu sí sea sí y tu no sea no) es algo que
esta mandado a recoger según los cánones modernos.
32: Quienes
habiendo entendido el juicio de Dios, que los que practican tales cosas
son dignos de muerte, no sólo las hacen, sino que también
se complacen con los que las practican.
Si entendieron el juicio es por que conocieron de la palabra, por lo
tanto exhorto a todo hermano que lea u oiga esta predica a que no se
reúna con otro(s) hermanos a juzgar los ministerios de la
iglesia, a criticar y dividir, en el trabajo o la familia, por el
contrario tenga misericordia y pida a Dios sabiduría para pedir
dirección por aquellos que Dios puso en eminencia cuidando con
esmero su familia y su “propio ojo”. Sirva en sus labores como
sirviéndole a Dios y considere a cada uno como superior a si
mismo. Sujétese a la autoridad secular y espiritual y cada paso
pregúntese si Cristo lo haría así. Proporcione
respeto y honor y tenga en cuenta a Dios en todo momento de su vida.
Señor llénanos de misericordia y de gracia, quita toda
raíz de amargura, danos de tu Espíritu para
perdonar y seamos perdonados como nosotros lo hacemos.
Pastor
Pedro Cárdenas.