Octubre 17, 2004
Como vimos en la ministración
anterior, la Biblia establece parámetros perfectos para hogares
perfectos; mas sin embargo como exhorta a la obediencia, también
es necesario ejercer la autoridad.
Aun pasando un puente lo
suficientemente ancho para tres personas nos sentiríamos muy
inseguros, sino tuviese barandas o pasamanos, aun al pasarlo de manera
individual; cuando los limites están establecidos trae confianza
y seguridad, así sea que nunca tocásemos el pasamanos.
Cuando la autoridad delegada como padres no es ejercida en el hogar
traemos inseguridad y desconfianza a nuestros hijos.
La autoridad ya fue
establecida por Dios y su jerarquía no admite discusión.
Mateo
28,18 Jesús
se acercó y les habló diciendo: «Toda potestad me
es dada en el cielo y en la tierra. Cristo es la máxima
autoridad.
La autoridad se es
dada mediante la obediencia y esta se aprende. Hebreos 5: 7 Cristo,
en los días de su carne, ofreciendo ruegos y súplicas con
gran clamor y lágrimas al que le podía librar de la
muerte, fue oído a causa de su temor reverente. 8 Y
aunque era Hijo, por lo que padeció aprendió la
obediencia; 9 y habiendo sido perfeccionado, vino a ser
autor de eterna salvación para todos los que le obedecen; 10
y fue declarado por Dios sumo sacerdote según el orden de
Melquisedec.
A ninguno de
nosotros se nos enseña a ser desobedientes, es nuestra
naturaleza de pecado, Efesios 2: 1
Y él os dio
vida a vosotros, cuando estabais muertos en vuestros delitos y pecados, 2
en los cuales anduvisteis en otro tiempo, siguiendo la corriente de
este mundo, conforme al príncipe de la potestad del aire, el
espíritu que ahora opera en los hijos de desobediencia, 3
entre los cuales también todos nosotros vivimos en otro tiempo
en los deseos de nuestra carne, haciendo la voluntad de la carne y de
los pensamientos, y éramos por naturaleza hijos de ira, lo mismo
que los demás. Más bien, mucho tiempo es dedicado
a que obedezcamos mediante mil maneras y en su mayoría de forma
infructuosa.
No importa que
edad tenga, si quiere ejercer autoridad de calidad, empiece por ser un
excelente hijo en obediencia, no solo con sus padres terrenales,
fundamentalmente con su Padre y Señor Celestial.
¿Que pasa con un
hombre (o mujer) de Dios que no ejerce la autoridad?
Veamos el caso de nada
más y nada menos que el rey David, el ungido de Dios, escogido y
amado pero aunque con un corazón dispuesto a Dios, a veces
malvado y perverso. Jeremías
17:9 Engañoso
es el corazón más que todas las cosas, y perverso;
¿quién lo conocerá?
Amón, hijo mayor
de David, al igual que su padre, padecía de falta de dominio
propio hacia las mujeres, 2 Samuel
13:1 Aconteció
después de esto, que teniendo Absalón hijo de David una
hermana hermosa que se llamaba Tamar, se enamoró de ella
Amnón hijo de David. 2 Y estaba Amnón angustiado hasta
enfermarse por Tamar su hermana, pues por ser ella virgen, le
parecía a Amnón que sería difícil hacerle
cosa alguna. Versículo
12 Y cuando ella se las puso
delante para que comiese, asió de ella, y le dijo: Ven, hermana
mía, acuéstate conmigo. 12
Ella entonces le respondió: No, hermano mío, no me hagas
violencia; porque no se debe hacer así en Israel. No hagas tal
vileza. 13 Porque ¿adónde iría
yo con mi deshonra? Y aun tú serías estimado como uno de
los perversos en Israel. Te ruego pues, ahora, que hables al rey, que
él no me negará a ti. 14
Mas él no la quiso oír, sino que pudiendo más que
ella, la forzó, y se acostó con ella. Amnón no solo dejo de reconocer la
autoridad del rey (su padre) sino que aun
Repudio a su media
hermana que anteriormente amaba. Versículo
15 Luego la aborreció Amnón con tan gran
aborrecimiento, que el odio con que la aborreció fue mayor que
el amor con que la había amado.
Este acto merecía
castigo que la autoridad debería ejecutar según Levítico 18:9 La desnudez de tu hermana, hija de tu
padre o hija de tu madre, nacida en casa o nacida fuera, su desnudez no
descubrirás. Versículo
29 Porque cualquiera que
hiciere alguna de todas estas abominaciones, las personas que las
hicieren serán cortadas de entre su pueblo. Amnón debió ser desterrado y
David aunque indignado olvido el asunto.
David no ejerció
su autoridad dada por Dios; posiblemente a que tenía “rabo de
paja por lo de Betsabé” lo cual le traería graves
consecuencias. Entonces Absalón espero pacientemente dos
años para cobrar el mal hecho a Tamar. 2 Samuel 13:28 Y Absalón había dado orden a
sus criados, diciendo: Os ruego que miréis cuando el
corazón de Amnón esté alegre por el vino; y al
decir yo: Herid a Amnón, entonces matadle, y no temáis,
pues yo os lo he mandado. Esforzaos, pues, y sed valientes.
Cumplida su
venganza, Absalón huye y David se lamenta, mas al final el rey
recibe a Absalón sin castigo. 2
Samuel 14:33 Vino, pues, Joab al rey, y se lo hizo
saber. Entonces llamó a Absalón, el cual vino al rey, e
inclinó su rostro a tierra delante del rey; y el rey besó
a Absalón.
Absalón por
medio de artimañas se gana al pueblo y se vuelve contra su
padre. 2 Samuel 15:4
Y decía
Absalón: ¡Quién me pusiera por juez en la tierra,
para que viniesen a mí todos los que tienen pleito o negocio,
que yo les haría justicia!
5 Y acontecía que
cuando alguno se acercaba para inclinarse a él, él
extendía la mano y lo tomaba, y lo besaba. 6 De
esta manera hacía con todos los israelitas que venían al
rey a juicio; y así robaba Absalón el corazón de
los de Israel. Se
desencadena una guerra de grandes proporciones del padre contra el
hijo, 2 Samuel 18:6
Salió,
pues, el pueblo al campo contra Israel, y se libró la batalla en
el bosque de Efraín. 7 Y allí cayó el pueblo de
Israel delante de los siervos de David, y se hizo allí en aquel
día una gran matanza de veinte mil hombres. 8
Y la batalla se extendió por todo el país; y fueron
más los que destruyó el bosque aquel día, que los
que destruyó la espada.
Con todas las
equivocaciones del rey David, Dios le había dado la autoridad y
no es buena idea rebelarse en contra de lo establecido por el
Señor. Romanos 13:2
De modo que quien
se opone a la autoridad, a lo establecido por Dios resiste; y los que
resisten, acarrean condenación para sí mismos.
Por lo tanto
Absalón tiene un fin trágico 2 Samuel 18:9 Y se encontró Absalón con
los siervos de David; e iba Absalón sobre un mulo, y el mulo
entró por debajo de las ramas espesas de una gran encina, y se
le enredó la cabeza en la encina, y Absalón quedó
suspendido entre el cielo y la tierra; y el mulo en que iba pasó
delante. Versículo
14 Y respondió Joab: No
malgastaré mi tiempo contigo. Y tomando tres dardos en su mano,
los clavó en el corazón de Absalón, quien estaba
aún vivo en medio de la encina. 15 Y
diez jóvenes escuderos de Joab rodearon e hirieron a
Absalón, y acabaron de matarle.
Nuevamente a David le
peso no haber ejercido su autoridad en el hogar a tiempo, una gran
victoria para su ejército y una gran derrota para su
corazón de padre.
El no ejercer la
autoridad es tan dañino como el no obedecer. El equilibrio de
Dios es perfecto; las jerarquías ya han sido establecidas en el
cielo y en la tierra, en la familia y en lo espiritual, por lo tanto
apropiándonos de la palabra ejerzamos toda
autoridad en Cristo Jesús y seremos más que vencedores.
Toda autoridad viene de
Dios, Romanos 13:1
Sométase
toda persona a las autoridades superiores; porque no hay autoridad sino
de parte de Dios, y las que hay, por Dios han sido establecidas.
No podemos ceder
en aras de la paz, tenemos que ser firmes en nuestro nivel de autoridad
cualquiera que Dios nos haya dado. Galatas 1:10 Pues, ¿busco ahora el favor de los
hombres, o el de Dios? ¿O trato de agradar a los hombres? Pues
si todavía agradara a los hombres, no sería siervo de
Cristo. Cedemos ante nuestras
esposas o hijos y no sabemos el mal que acarrea esto
Pidamos a Dios
Sabiduría para ejercer la autoridad. Aun la autoridad para
servir. Juan 13:6
Entonces vino a
Simón Pedro; y Pedro le dijo: Señor, ¿tú me
lavas los pies? 7 Respondió Jesús y le dijo:
Lo que yo hago, tú no lo comprendes ahora; mas lo
entenderás después.
8 Pedro le dijo: No me
lavarás los pies jamás. Jesús le respondió:
Si no te lavare, no tendrás parte conmigo. 9Le
dijo Simón Pedro: Señor, no sólo mis pies, sino
también las manos y la cabeza.
Pastor
Pedro Cárdenas.