Noviembre 26, 2006

 

Al que El llama

Bendito sea Dios creador del cielo y de la tierra, rey soberano sobre todas las cosas y de todos nosotros.

Cuando Dios establece a alguien como autoridad en esta tierra tiene un propósito divino y perfecto; aun así nosotros no lo entendamos. Romanos 13:1 Sométase toda persona a las autoridades superiores; porque no hay autoridad sino de parte de Dios, y las que hay, por Dios han sido establecidas. 2De modo que quien se opone a la autoridad, a lo establecido por Dios resiste; y los que resisten, acarrean condenación para sí mismos. Existen autoridades muy difíciles de sobrellevar, mas sin embargo el Todopoderoso les permitió gobernar con algún propósito.

Los hijos de Samuel eran pésimos gobernantes y se habían corrompido, por tal motivo el pueblo pide al profeta que les nombre un rey como las demás naciones a lo cual Dios dice en 1 Samuel 8:7 Y dijo Jehová a Samuel: Oye la voz del pueblo en todo lo que te digan; porque no te han desechado a ti, sino a mí me han desechado, para que no reine sobre ellos. Quien sabe lo que el Altísimo deseaba llevar a cabo con estos gobernantes, pero el caso es que el pueblo se interpuso en la voluntad de Dios. Unos versículos más adelante Samuel le dice al pueblo todas las desventajas que ocurrirán si persisten en esa idea, mas el pueblo de dura cerviz insiste en tener un rey de carne y hueso, a lo cual Samuel les aclara en el verso 12:12 Y habiendo visto que Nahas rey de los hijos de Amón venía contra vosotros, me dijisteis: No, sino que ha de reinar sobre nosotros un rey; siendo así que Jehová vuestro Dios era vuestro rey. En medio de grandes inconvenientes y circunstancias con nuestras autoridades, Dios se glorifica y hace justicia y además nos enseña que actitud tomar: 1 Samuel 12:23 Así que, lejos sea de mí que peque yo contra Jehová cesando de rogar por vosotros; antes os instruiré en el camino bueno y recto. 24Solamente temed a Jehová y servidle de verdad con todo vuestro corazón, pues considerad cuán grandes cosas ha hecho por vosotros. 25Mas si perseverareis en hacer mal, vosotros y vuestro rey pereceréis.

Así hermanos que aunque no estemos de acuerdo en algunas de sus actitudes, roguemos por nuestros gobernantes o autoridades, así sean nuestros padres, maestros, esposos, jefes, gobernadores o pastores; ya que al verdadero rey celestial se le dará cuenta de todo; si Dios los puso en eminencia, algún propósito maravilloso tendrá. La biblia establece solo una razón para no obedecer la autoridad; Hechos 4:19 Mas Pedro y Juan respondieron diciéndoles: Juzgad si es justo delante de Dios obedecer a vosotros antes que a Dios.

Y así como Dios escogió a Saúl para darle una lección a su pueblo y luego desecharlo según 1 Samuel 15:23 Porque como pecado de adivinación es la rebelión, y como ídolos e idolatría la obstinación. Por cuanto tú desechaste la palabra de Jehová, él también te ha desechado para que no seas rey. También ungió a otros para glorificarse; escogiendo a sus siervos por su corazón y no por las obras que hayan realizado: 1 Samuel 16:7 Y Jehová respondió a Samuel: No mires a su parecer, ni a lo grande de su estatura, porque yo lo desecho; porque Jehová no mira lo que mira el hombre; pues el hombre mira lo que está delante de sus ojos, pero Jehová mira el corazón.

Dios establece a Pedro como fundador de la iglesia cristiana; que hasta el momento en la cuenta del apóstol tenía lo siguiente:

1. Incrédulo. Jesus le dijo hombre de poca fe cuando camino sobre el agua. Mateo 14:31

2. Sin entendimiento. Pedro pidió explicación de lago obvio. Mateo 15:15

3. Piedra de tropiezo. Jesus le dijo apártate de mi satanás. Mateo 16:23

4. Interesado. Pregunto que podría obtener de seguir a Cristo. Mateo 19:27

5. Falto de palabra. Prometió nunca escandalizarse del Señor. Mateo 26:33, 34

6. Dormilón. Jesus lo mando a velar y se durmió. Mateo 26:40

7. Violento. Corto la oreja del siervo del sumo sacerdote. Mateo 26:50

8. Blasfemo. Maldijo a Jesus. Mateo 26:74

Pero Pedro tenía algo maravilloso y era su corazón, que a pesar de todos sus defectos, reconoció que Cristo era Dios. El apóstol dijo a Jesus: Tú eres el hijo del Dios viviente. Mateo 16:16, además cayendo en cuenta de su pecado se arrepintió y lloro amargamente, y aun con todas esas debilidades, el mismo Jesus ya lo había establecido para comenzar su iglesia. Mateo 16:17 Entonces le respondió Jesús: Bienaventurado eres, Simón, hijo de Jonás, porque no te lo reveló carne ni sangre, sino mi Padre que está en los cielos. 18Y yo también te digo, que tú eres Pedro, y sobre esta roca edificaré mi iglesia; y las puertas del Hades no prevalecerán contra ella. 19Y a ti te daré las llaves del reino de los cielos; y todo lo que atares en la tierra será atado en los cielos; y todo lo que desatares en la tierra será desatado en los cielos.

Luego de la resurrección Cristo aparece a los apóstoles y compromete a Pedro en su función: Juan 21:15 Cuando hubieron comido, Jesús dijo a Simón Pedro: Simón, hijo de Jonás, żme amas más que éstos? Le respondió: Sí, Señor; tú sabes que te amo. El le dijo: Apacienta mis corderos. 16Volvió a decirle la segunda vez: Simón, hijo de Jonás, żme amas? Pedro le respondió: Sí, Señor; tú sabes que te amo. Le dijo: Pastorea mis ovejas. 17Le dijo la tercera vez: Simón, hijo de Jonás, żme amas? Pedro se entristeció de que le dijese la tercera vez: żMe amas? y le respondió: Señor, tú lo sabes todo; tú sabes que te amo. Jesús le dijo: Apacienta mis ovejas.

Por que definitivamente no es al que hace en sus fuerzas, sino al que Dios llama. Romanos 9:11 (pues no habían aún nacido, ni habían hecho aún ni bien ni mal, para que el propósito de Dios conforme a la elección permaneciese, no por las obras sino por el que llama) Y en el 16 dice: Así que no depende del que quiere, ni del que corre, sino de Dios que tiene misericordia.

Y Dios respalda al que llama y le da apoyo para el ministerio. Ya que una vez Pedro lleno del Espíritu Santo se pone en pie y es respaldado por los once que estaban con el para su primera predica, Hechos 2:14 Entonces Pedro, poniéndose en pie con los once, alzó la voz y les habló diciendo: ĞJudíos y todos los que habitáis en Jerusalén, esto os sea notorio, y oíd mis palabras. Y en esa unidad con los doce, Dios añadía a los que habían de ser salvos. Hechos 2:41 Así que, los que recibieron su palabra fueron bautizados, y se añadieron aquel día como tres mil personas. 42Y perseveraban en la doctrina de los apóstoles, en la comunión unos con otros, en el partimiento del pan y en las oraciones.

Hermanos no acabamos aquí; deseo revelación del Espíritu para continuar con la comunión o unidad de unos con otros; Dios nos continué dando sabiduría, ciencia y gozo.