Noviembre 7, 2004
A veces hemos tenido la “persona” del
Espíritu Santo como algo secundario a Dios y a Cristo; no
generalizo; solo cuando no tenemos el conocimiento suficiente; parece
que relegamos la acción de Dios a través de su
Santo Espíritu.
A la
verdad es que ninguna palabra podría escribirse de la Biblia, de
libros cristianos ni de esta ministración sino fuese por El; 2 Pedro 1:21 porque nunca la profecía fue
traída por voluntad humana, sino que los santos hombres de Dios
hablaron siendo inspirados por el Espíritu Santo. Es mas,
nada puede realizarse sino es por el accionar del Espíritu
Santo; ni siquiera reconocer a Cristo: 1
Corintios 12:3 Por tanto, os
hago saber que nadie que hable por el Espíritu de Dios llama
anatema a Jesús; y nadie puede llamar a Jesús
Señor, sino por el Espíritu Santo. O aceptar que
somos pecadores: Juan 16:8 Y cuando él venga,
convencerá al mundo de pecado, de justicia y de juicio.
El mismo Jesús en Juan 16
nos explica la obra del Espíritu Santo; 13 Pero
cuando venga el Espíritu de verdad, él os guiará a
toda la verdad; porque no hablará por su propia cuenta, sino que
hablará todo lo que oyere, y os hará saber las cosas que
habrán de venir. 14 El me glorificará; porque
tomará de lo mío, y os lo hará saber. 15
Todo lo que tiene el Padre es mío; por eso dije que
tomará de lo mío, y os lo hará saber.
Padre, Hijo y
Espíritu Santo son uno solo; pero cada uno es una persona
distinta. 1 Juan 5:6 Este es Jesucristo, que vino mediante agua
y sangre; no mediante agua solamente, sino mediante agua y sangre. Y el
Espíritu es el que da testimonio; porque el Espíritu es
la verdad. 7 Porque tres son los que dan testimonio en
el cielo: el Padre, el Verbo y el Espíritu Santo; y estos tres
son uno. La trinidad es algo que algunas doctrinas han tratado
de desvirtuar; y la aceptamos porque el Espíritu de Dios nos la
revela y lo que analizamos con la inteligencia, lo creemos por fe en
nuestro corazón. Permítame hacer una analogía
infantil con el agua: un día el agua vio que el hombre
necesitaba ser “enfriado” y se convirtió en hielo, la
temperatura descendió y el agua en forma de hielo cumplió
su función; otro día el agua vio que el hombre necesitaba
ser calentado y se convirtió en vapor y la temperatura
ascendió y el vapor cumplió su tarea. ¿Es el vapor
igual que el hielo o que el agua? Por supuesto que no, o trate de hacer
mover una turbina con hielo o congele un alimento con vapor. ¿Es
el vapor y el hielo agua?
Jesús
nos enseña que cualquier pecado que el hombre cometa, aun contra
Jesús mismo le será perdonado pero nos advierte en Mateo 12:32 A cualquiera que dijere alguna palabra
contra el Hijo del Hombre, le será perdonado; pero al que hable
contra el Espíritu Santo, no le será perdonado, ni en
este siglo ni en el venidero.
No entorpezcáis la
obra del Espíritu, el plan de Dios esta basado en que el hombre
haga su santa voluntad por el accionar de su Espíritu; si usted
no esta de acuerdo, no se oponga, escudriñe la palabra. Hechos 13:8 Pero les resistía Elimas, el mago
(pues así se traduce su nombre), procurando apartar de la fe al
procónsul. 9 Entonces Saulo, que también es
Pablo, lleno del Espíritu Santo, fijando en él los ojos, 10 dijo:
¡Oh, lleno de todo engaño y de toda maldad, hijo del
diablo, enemigo de toda justicia! ¿No cesarás de
trastornar los caminos rectos del Señor? 11 Ahora, pues, he aquí la mano del
Señor está contra ti, y serás ciego, y no
verás el sol por algún tiempo. E inmediatamente cayeron
sobre él oscuridad y tinieblas; y andando alrededor, buscaba
quien le condujese de la mano.
De todas formas a Elimas
no le fue tan mal como a Ananías y a su mujer: Hechos 5:3 Y dijo Pedro: Ananías, ¿por
qué llenó Satanás tu corazón para que
mintieses al Espíritu Santo, y sustrajeses del precio de la
heredad? 4 Reteniéndola, ¿no se te
quedaba a ti? y vendida, ¿no estaba en tu poder? ¿Por
qué pusiste esto en tu corazón? No has mentido a los
hombres, sino a Dios. 5 Al oír Ananías estas
palabras, cayó y expiró.
El Espíritu Santo
es una dadiva divina, es otorgado a los creyentes para desarrollar su
comisión. Perdone si repito, pero algunos creyentes desean
fervorosamente ser llenos de Espíritu, ¿pero para
que? ¿Habrá un deseo escondido de vanagloria?
¿Quieren que se les vean como ungidos de Dios?
El mayor de los varones
nacidos de vientre de mujer fue Juan el bautista, Lucas 1:15 porque será grande delante de Dios.
No beberá vino ni sidra, y será lleno del Espíritu
Santo, aun desde el vientre de su madre. 16 Y
hará que muchos de los hijos de Israel se conviertan al
Señor Dios de ellos. ¿Ha pedido a Dios de su
Espíritu para convertir a muchos o para que se vean
señales? Cuando nuestra petición es sincera, la verdadera
unción llega. Lucas 11:13
Pues si vosotros, siendo
malos, sabéis dar buenas dádivas a vuestros hijos,
¿cuánto más vuestro Padre celestial dará el
Espíritu Santo a los que se lo pidan? Hechos 5:32 Y nosotros somos testigos suyos de estas
cosas, y también el Espíritu Santo, el cual ha dado Dios
a los que le obedecen.
Como vemos el
Espíritu Santo lo proporciona Dios como quiere; Hechos 8:17 Entonces les imponían las manos, y
recibían el Espíritu Santo. Juan 20:21 Entonces Jesús les dijo otra vez:
Paz a vosotros. Como me envió
el Padre, así también yo os envío. 22 Y
habiendo dicho esto, sopló, y les dijo: Recibid el
Espíritu Santo. Efesios
1:13 En él
también vosotros, habiendo oído la palabra de verdad, el
evangelio de vuestra salvación, y habiendo creído en
él, fuisteis sellados con el Espíritu Santo de la promesa.
El accionar del
Espíritu de Dios es infinito, actúa en formas
maravillosas e inimaginables.
Engendro en Maria a
Jesús Mateo 1:20
Revela: A Simeón
la venida del Señor Lucas 5:25
Habla por nosotros: Marcos 13:11
Confiesa a Jesús
como hijo: Lucas 3:22
Nos llena de El: a
Jesús Lucas 4:1. A los
apóstoles: Hechos 2:4
Nos consuela,
enseña y recuerda: Juan 14:26
Mas el Consolador, el Espíritu Santo, a quien el Padre
enviará en mi nombre, él os enseñará todas
las cosas, y os recordará todo lo que yo os he dicho.
Da poder: para testificar Hechos 1:8
Reparte dones: Hechos 2:4
Fortalece: al cuerpo de
Cristo. Hechos 9:31
Prohíbe: hablar la
palabra. Hechos 16:6
Da amor: Romanos 5:5
Da paz y gozo: Romanos 14:17
Santifica: a los gentiles
Romanos 15:16
Habita en nuestro cuerpo:
1 Corintios 6:19
Regenera: Tito 3:5 nos salvó, no por
obras de justicia que nosotros hubiéramos hecho, sino por su
misericordia, por el lavamiento de la regeneración y por la
renovación en el Espíritu Santo,
Arrebata: a Felipe Hechos 8:39
A pesar de todo el
infinito poder de Dios, el nos ha dado libre albedrío. Deuteronomio 30:19 A los cielos y a la tierra llamo por
testigos hoy contra vosotros, que os he puesto delante la vida y la
muerte, la bendición y la maldición; escoge, pues, la
vida, para que vivas tú y tu descendencia. Ya que algunos
resisten al Espíritu Santo Hechos
7:51 y mas aun, lo entristece Efesios
4:30.
En las iglesias hay
hermanos que dicen ser y no son, la escritura nos enseña a
distinguirlos. Judas 19: Estos son los que causan divisiones; los
sensuales, que no tienen al Espíritu. 20
Pero vosotros, amados, edificándoos sobre vuestra
santísima fe, orando en el Espíritu Santo, 21 conservaos en el amor de Dios,
esperando la misericordia de nuestro Señor Jesucristo para vida
eterna. 22 A algunos que dudan, convencedlos. 23
A otros salvad, arrebatándolos del fuego; y de otros tened
misericordia con temor, aborreciendo aun la ropa contaminada por su
carne.
Oración:
Juan 17:9 Yo ruego por ellos; no ruego por el mundo,
sino por los que me diste; porque tuyos son, 10 y
todo lo mío es tuyo, y lo tuyo mío; y he sido glorificado
en ellos. 11 Y ya no estoy en el mundo; mas
éstos están en el mundo, y yo voy a ti. Padre santo, a
los que me has dado, guárdalos en tu nombre, para que sean uno,
así como nosotros. 12 Cuando estaba con ellos en el mundo, yo
los guardaba en tu nombre; a los que me diste, yo los guardé, y
ninguno de ellos se perdió, sino el hijo de perdición,
para que la Escritura se cumpliese. 13 Pero
ahora voy a ti; y hablo esto en el mundo, para que tengan mi gozo
cumplido en sí mismos. 14
Yo les he dado tu
palabra; y el mundo los aborreció, porque no son del mundo, como
tampoco yo soy del mundo. 15 No ruego que los quites del mundo, sino
que los guardes del mal. 16 No son del mundo, como tampoco yo soy del
mundo. 17 Santifícalos en tu verdad; tu
palabra es verdad.
Pastor
Pedro Cárdenas.